martes, 5 de noviembre de 2013

Rompiendo estructuras

¿Qué funciona para ti?

Continuamente estoy observando cómo la gente que se decide a investigar sobre su propia felicidad rompe con estructuras y formas que nos han inculcado familiar y socialmente, maneras que no están funcionando en la realidad cambiante de estos días.
Son personas que generalmente han intentado y atravesado la experiencia de la noción de éxito que les han sido transmitidos sin sentirse satisfechos espiritualmente. Entonces se encuentran en primera instancia confundid@s... ¿pero, cómo, si se suponía que al alcanzar ésto iba a ser feliz, que me iba a sentir plen@, complet@?
Lo que admiro de ell@s es el coraje que tienen para continuar la búsqueda. Cómodo sería quedarse en donde están, culpando al país o al mundo por su infelicidad. Pero también es cierto cuán dificultoso resulta quedarse estancado cuando el alma pide a gritos seguir creciendo. Entonces, lo apuestan absolutamente todo y continúan el camino. Más allá de los obstáculos, más allá del desafío que implica probablemente tener que abandonar toda idea, toda creencia de quiénes se dicen que son cada día.
Buscando maestros que los guíen, leyendo libros que los inspiren, viajando hacia lugares desconocidos de ellos mismos, en algún punto encuentran que estas ideas sobre la felicidad asegurada eran falsas y que si bien se puede pretender ser feliz frente a los demás no hay motivos para hacerlo porque eso implicaría abandonarse a sí mismos.

Y entonces vemos ideas de familias que se destruyen por sí solas: ¿Quién nos vendió la imagen del papá, la mamá, la nena, el nene y el perro como el ideal de familia?.O la imagen de la madre perfecta, viviendo en el prado con sus cabellos rubios, con mirada siempre serena, comprensiva y amorosa, llena de paciencia...

Estereotipos de parejas que caen por doquier porque no sirven: ¿Quién nos vendió el cuento de hadas con un príncipe perfecto que no sólo es un hombre contenedor y sensible sino que además es el amante soñado?
¿O la princesa, con su delicada belleza y su comprensión maternal acompañados del ardor de una amante única? Y la fidelidad vista como algo relacionado sólo con el sexo y no con la expresión veraz de lo que cada uno es en la relación.

Imaginarios de lo que significa el éxito en la profesión que, si bien aún hoy se mantiene oculta su verdadera realidad,  tener mucho dinero, viajes, un auto y una casa moderna es muestra fehaciente del éxito asegurado en la carrera profesional. ¿Pero si la gente con dinero fuera realmente feliz seguirían hambrientas otras partes del mundo o querrían compartir su dinero y felicidad con lo que no tienen? ¿Acaso tener dinero es prueba suficiente de éxito? ¿qué hay entonces con dedicarse a lo que a uno le gusta con placer día a día y por ende compartir la abundancia con otros colaborando para que crezcan económicamente también?

De todas maneras la cuestión no radica en preguntarse quiénes son los "culpables" de vendernos estas imágenes sino en simplemente dejar de comprarlas. Tratando de encajar una realidad ilusoria a nuestra realidad cotidiana sólo encontraremos desear algo que no somos y eventualmente sufrir. ¿Acaso no podemos construir nuestra realidad según coincida mejor con la naturaleza de nuestra alma? ¿Acaso no llevamos la familia, la pareja, el trabajo, el éxito dentro nuestro como una potencial creatividad?

Ejercicio: 
Preguntate a ti mism@ cuál es tu propio ideal de felicidad, qué es lo que te haría verdaderamente feliz. Utiliza toda tu creatividad para expresarla, puede ser plasmándola en un papel, en una pintura o de la manera en que te sientas más cómod@. Luego, abandona el ideal que la sociedad y/o la familia te han impuesto, cualquier mandato que esté bloqueando tu camino, y ve a por ello!

Dedicado al grupo de chicas que me han venido a ver en busca de una felicidad hecha a su medida. A ellas, mi profundo agradecimiento y amor.