martes, 31 de julio de 2012

El cuerpo como templo sagrado

¿Qué significa?

Concebir al cuerpo como templo sagrado significa darnos cuenta de que éste es el regalo que la Creación nos otorgó para experimentar la vida y por lo tanto debemos cuidarlo, respetarlo y amarlo. Con su forma y sus cualidades particulares esconde en si mismo los secretos para alcanzar lo elevado, es decir, el contacto con lo divino. Quizás te estés preguntando a qué me refiero con lo "divino", pues bien, lo divino es aquello que se acerca a Dios, a la Creación, y dado que no hay una sola cosa que no está conformado por la Energía Universal nosotros también lo estamos. Cada partícula alrededor nuestro, cada célula de nuestro cuerpo posee una chispa divina y si queremos llegar más allá en la autoexploración o si queremos experimentar la paz interior de un modo expansivo y lleno de plenitud tendremos que utilizar la herramienta del cuerpo para poder alcanzarla. Algunos deciden meditar enfocándose en su mente, otros llevan su atención a sus emociones y sentimientos. Cualquiera sea el camino que elijas, ambos llegan al mismo lugar: esa sensación de contemplación y libertad donde no existe la lucha entre pensamientos y sentimientos, entre el deber y el querer. Para ello, el ejercicio continuo de estar presentes en cada cosita que hacemos agudizando los cinco sentidos que el cuerpo nos brinda. ¿Te animás a recorrer tu cuerpo?

Si es así te recomiendo que hagas una cita contigo mism@ para explorarlo. Aquí te dejo unos tips para empezar:

- ¡Higienísate! Prepara tu baño de una manera especial; si te das un baño de inmersión puedes poner gotitas de aceites esenciales en el agua y velitas aromáticas. Cualquiera sea el tipo de baño que tomes, percibe el agua mientras limpia todo tu cuerpo y siente su temperatura como si hiciera muchísimo tiempo que no te bañas y no vieras la hora de hacerlo. Percibe el agua como si fuera un milagro que llegó a ti.

- ¡Observate! Párate frente al espejo desnud@ y obsérvate sin juzgamientos. Deja que los pensamientos sigan su curso. Observa tus sentimientos. Si te enganchas con alguno de ellos procura recordar volver al ejercicio. Respira. No hay nadie más que vos mism@. Disfruta de     
esta vista y aprende a amarte tal como eres!
- ¡Acarísiate! Acaricia suavemente tu piel recorriéndola toda. Puedes empezar con las manos y seguir por los brazos. Observa mientras te acaricias cada partecita del cuerpo: el color de tu piel, la temperatura, la rugosidad, los huesos, el bello... Acaricia tu rostro, tu cuello, tu cuero cabelludo, tu pecho, tu panza, tu espalda, tus hombros, tus nalgas, tus genitales, tus piernas, tus rodillas hasta terminar en los pies. Acaricia suavemente tus pies. Conéctate con toda tu piel, percibe las chispas divinas en cada célula de tu cuerpo. Deja salir un sonido de placer a la vez que respiras.

- Perfumate y vístete con ropa limpia y que sea bella para ti.

- ¡Aliméntate! Elije una comida que sea saludable para tu cuerpo. Prepárala con especial dedicación como si la preparases para un amante. ¡En este caso tú eres tu propio amante! Haz de esto una ceremonia: coloca los cubiertos y los platos en la mesa de manera prolija y bella. Puedes colocar una velita para hacer la velada más cálida. Antes de comer, agradece los alimentos que vas a ingerir por nutrirte y llenarte de vida. Ahora sí, deléitate con esa comida disfrutando CADA bocado. ¡Siéntele el gusto como si nunca hubieras probado tal cosa en toda tu vida!

- ¡Baila! Ponte una música que te guste y baila como loc@ por toda la casa. 

- ¡Erotízate! Si sientes que estás para más, puedes deleitarte en el tacto con tu cuerpo. Ve hasta donde quieras llegar sin esperar una meta. Procura tener una apertura sobre lo que te gusta al erotizarte y darte placer. Descúbrete a ti mism@ como si fuera la primera vez. Explórate y expándate con la respiración constante. ¡Disfrútate y amáte!


Espero que estos tips te hayan servido en tu camino para amarte y conocerte más, y si tienes alguna duda o consulta puedes enviarme un mail a madrid.rominapao@gmail.com