sábado, 31 de marzo de 2012

Recuperando el balance femenino-masculino


Las dos caras de la realidad
Recientemente, estando de vacaciones con mi pareja, enormes conflictos y peleas se generaron entre los dos. La casa que alquilábamos de pronto se convirtió en una batalla campal. Discusiones que bordeaban el sin sentido, enojos  incontrolables y gritos que deformaban nuestros rostros hasta convertirlos en algo semejante a monstruos. Y mientras más queríamos “arreglar” nuestra relación más nos embarrábamos. El sentimiento interno de separación era inminente, y mi mente me decía cosas tales como “no somos el uno para el otro”, “esto debe terminar”, “esto así no puede continuar”, etc…. Queríamos estar juntos, deseábamos más que nada estar juntos, ser compatibles nuevamente, amarnos, escucharnos, ser amables… pero nada funcionaba. Al contrario, parecía una lucha sin fin contra la corriente: la sensación de ser completamente diferentes, de estar en dos “canales” distintos, de querer cosas distintas, de tener opiniones opuestas… era lo que en realidad sucedía. Pero ni uno ni el otro quería ceder frente a ese inmenso y profundo dolor de separación que existía dentro nuestro. Sin embargo, en brevísimos lapsus de tiempo nuestras miradas se cruzaban y cuando esto sucedía podía ver a través de él: veía su espíritu y cómo éste y el mío aún se conectaban. No me pregunten por qué ni cómo porque no lo sé, pero ahí estaba: se vislumbraba que nuestra unión era más grande que lo que opinábamos, deseábamos o quisiéramos.  Entonces, desesperada, consulté a mi maestra tántrica, Ma Ananda Sarita, y me dijo que la razón por la que sucedía esto era porque en el cerebro el spot del sexo se encuentra al lado del de la rabia, y que manifestando esta rabia pegándole a un colchón o almohadón podría descargar mi furia y luego contemplarla en meditación. Pero esto a mi no me alcanzaba, ya lo había hecho miles de veces y necesitaba “algo más”. Así, me dio la siguiente meditación que equilibra los costados izquierdo (masculino) y derecho (femenino) del cerebro. El lado izquierdo tiene que ver con nuestra fuerza de voluntad, la energía orientada a alcanzar metas, al trabajo y al dinero. En el lado derecho se manifiesta la energía artística, creadora, amorosa e intuitiva. Cuando ambos lados no están equilibrados comienzan a competir entre ellos y esto se expresa en nuestras relaciones.
Finalmente, esta poderosísima meditación arregló todos los problemas. Es tan sencilla y tan simple! Tan corta además!
Recomiendo primero practicarla sol@ para luego implementarla a la pareja.

Meditación del rostro en el espejo:
Durante 5 minutos mírate en el espejo de manera “activa”. Observa cada rasgo de tu rostro y mantente consciente de los pensamientos y sentimientos que vengan a ti. Luego cúbrete los ojos con las manos para descansar la vista. A continuación, mirando el espejo nuevamente deja que ese rostro te mire a ti. Mantente “pasivo” dejándote mirar por esa mirada. Sé consciente de cada sentimiento y pensamiento que aparezcan. Después de 5 minutos, cúbrete el rostro con las manos para descansar. Puedes practicarlo en pareja siendo el otro quien sea tu espejo y van turnando quién es el que mira y quién es el que es mirado.

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